Formar en valores es un conocimiento para la vida del ser humano.
Formar para el ejercicio pleno e informado de la ciudadanía constituye uno de los
propósitos principales de la educación en el nivel medio, junto con la preparación para el
mundo del trabajo y la formación para la continuación de los estudios.
Así lo plantea la Ley de Educación Nacional que, en su Artículo 30, define como
finalidades de la educación secundaria, entre otras:
a) Brindar una formación ética que permita a los/as estudiantes desempeñarse como
sujetos conscientes de sus derechos y obligaciones, que practican el pluralismo, la
cooperación y la solidaridad, que respetan los derechos humanos, rechazan todo tipo de
discriminación, se preparan para el ejercicio de la ciudadanía democrática y preservan
el patrimonio natural y cultural.
b) Formar sujetos responsables, que sean capaces de utilizar el conocimiento como
herramienta para comprender y transformar constructivamente su entorno social,
económico, ambiental y cultural, y de situarse como participantes activos/as en un
mundo en permanente cambio.1
Educar para el ejercicio de la ciudadanía remite no sólo a la defensa de los derechos
-individuales y colectivos- sino, también, a la posibilidad de compartir con otros un espacio
común no exento de conflictos, ya que ése es un aspecto inherente a la existencia humana en
sociedad. En este sentido, educar para una convivencia democrática se constituye en un eje
central dentro de la propuesta institucional de la escuela secundaria y es, a la vez, uno de sus
mayores desafíos.
Ahora bien, se podría argumentar que los requerimientos para la formación de nuestros
estudiantes como ciudadanos están suficientemente cubiertos por asignaturas como Educación
Cívica, Formación ética y ciudadana o aquellas, de más reciente incorporación en algunos
diseños curriculares, relacionadas con la idea de “construcción de ciudadanía”.
Sin embargo, consideramos hoy que formar ciudadanos requiere más que una
asignatura definida en un curriculum, aún cuando ésta contemple valiosas propuestas de
enseñanza mediante proyectos de reflexión y acción, muchas veces vinculados a necesidades,
problemáticas o expectativas del medio en que está inserta la escuela.
Preparar para el ejercicio de una ciudadanía plena y responsable en una sociedad
democrática implica, por un lado, la apropiación de ciertos saberes imprescindibles para
poder comprender y dar sentido a la realidad social compleja en que se está inserto. Entre
otros, podemos mencionar los conocimientos referidos al sistema político local, nacional e
internacional, nociones básicas jurídicas y económicas referidas al funcionamiento de los
1 Ley de Educación Nacional N° 26.206
No hay comentarios.:
Publicar un comentario