El estado del tiempo

Tiempo Guadalajara

domingo, 21 de abril de 2013


Propuestas Escénicas
Conforme afirma Colomer (2005), los hábitos culturales han cambiado y el espacio ocupado por la  literatura ha tenido que ser reestructurado para dar lugar a los nuevos sistemas culturales, nacidos de  las nuevas tecnologías. Se acababa el consenso sobre la importancia de insertar géneros literarios  como muestras lingüísticas a favor de la inserción de géneros no literarios más relacionados con la  forma de expresión cotidiana.

Según Mendoza (2002), se puede apreciar en el discurso literario un  continuum que acomoda el discurso cotidiano y el discurso poético, sin ruptura entre ambas formas, pues estas se apoyan en los  principios que regulan el uso y la estructura de los significados, de ahí la importancia de trabajar con géneros literarios.

"LO QUE LE SUCEDIÓ A UNA COTORRINA"
 

Resumen de la Actividad: Primeramente se tendrá una conversación para conocer la idea que tienen los niños sobre la obediencia, después se realizará un taller para preparar todo lo necesario para la escenificación de un cuento y por último se hará la dramatización del mismo.

Objetivo: · Que los niños conozcan porqué deben ser obedientes con sus padres y maestros.

Procedimientos:
Narración
Dramatización
Conversación
Acciones prácticas


Recursos materiales: Cartulina, pinceles, temperas.

Desarrollo de la actividad:  1ªParte
Se realizará una conversación con los niños para conocer qué saben acerca de la obediencia y si ellos se consideran obedientes o desobedientes.

El maestro para propiciar esta conversación realizará el relato siguiente:
Yo conozco una niña que no le hace caso a su abuelita, siempre se oye a la pobre viejita decir: “Rosita, por favor, llevo tres horas llamándote para que vengas a comer, tu comida se ha enfriado y no vienes, tendré que volver a calentarla. ¡Todos los días me haces lo mismo!
¿Creen que Rosita es obediente?
¿Cómo actúa una persona obediente?
¿Ustedes son obedientes? Por qué?
¿Ustedes son desobedientes como Rosita?


2ª Parte
El docente dirá a los niños:

Para que sepan cómo actúa un personaje desobediente, yo les narraré un cuento:

“La cotorrita desobediente”

El sol aparecía en el cielo como un gran aro calentándolo todo, daba los buenos días a los animales y a las plantas que vivían contentos y felices allá lejos, donde están la laguna y el pantano.

“Buenos días, querido sol!” Contestaban a coro todos los animales al ver el sol cruzar el firmamento: la tortolita con un viraje de sus ojos, la mariposa abriendo y cerrando sus alas, el pato entrando una y otra vez en el agua, el conejito escondiéndose temeroso tras los espesos árboles

Todos ellos iban y venían en su diario quehacer, menos la cotorrita Tita, que no le hacía caso a nadie, ni a su mamá cotorra, ella quería solo hacer lo que le venía en gana.

Un día en que el cielo estaba encapotado con grandes nubarrones, y a punto de caer una torrencial lluvia, Tita muy adornada con sus plumas rojas y verdes, un gran collar en su cuello y en una de sus alas un brillante bolso, se disponía a salir.

Al verla así su mamá le preguntó: “¿A dónde vas Tita? No puedes salir sin pedirme permiso, yo siempre tengo que saber dónde estas, porque eres pequeña aún y corres peligro en el monte. Además, mira al cielo, va a caer un gran aguacero y si te mojas te puedes  resfriar.”

“Yo no me voy a enfermar, mamá porque yo soy una cotorrita muy fuerte y saludable. Además son ideas tuyas, no va caer una sola gota de lluvia, verás como el viento se la lleva.”

Al cabo de un rato, Tita, en el menor descuido de su madre, partió sin hacerle caso.

Cada vez que Tita salía a pasear tan bonita, todos los animales decían “¡Qué cotorrita más linda y graciosa!” y Tita siempre respondía entornando sus ojos y virando su cola verde oscura y verde clara con un acento de gracia.

Y tanto le gustaban esos halagos que no dejaba de hacer estos paseos todos los días, quisiera o no su mamá.

Aquel día se le acercó la mariposa quien batiendo sus alas le dijo:

“El día está nublado y lloverá seguramente, yo te aconsejo que no salgas.”

Tita le contestó, “Eso mismo dice mi mamá, pero yo no lo creo” y echó a andar.

No había caminado mucho y al pasar por la laguna el pato sacó la cabeza y le dijo:

“Cuac, cuac, Señorita cotorra. Si llueve y crece la laguna no podrás cruzar cuando regreses de tu paseo.”

_”Pero que pato más atrevido” contestó malhumorada Tita, “Mira que decirme a mi que no podré cruzar. ¿Quién le habrá dado autorización para decirme esto?

El pato contestó:

“Pues vete. Allá tú si no quieres hacerme caso.”

Pero Tita, sin contestar nada, giró su cabeza y siguió caminando.

Luego, detrás de un árbol salió el conejito que asustado le dijo: “¿Cómo te atreves a salir con un día así? ¿No ves que va a caer una gran tormenta y no vas a poder regresar a tu casa?”

Tita contestó: “¡No quiero mas recomendaciones! ¡Yo hago lo que quiero y no tengo que hacerle caso a nadie, ni a mi madre!”

Y efectivamente, Tita se fue meneando más la cola, parando la cabeza como el bambú que crecía  en las aguas de la laguna.

Pero, tal y como le habían anunciado los compañeros y su mamá, empezó la tormenta, y la lluvia arremetía tanto que Tita se asustó, y con voz lastimera decía:

“¡Ay de mí! ¡Ay de mi collar y de mi brillante bolso!” ¡Ay de mis plumas!”

Y la desobediente cotorrita, mientras más llovía más asustada se ponía, y con todas sus plumas mojadas estaba hecha una calamidad.

Mientras tanto su madre desesperada buscaba a Tita, los animales le informaron que ella había salido y esto aumentó más su desesperación.

La laguna crecía y las aguas desbordadas obligaron a los animales a subir a lugares altos.

La corriente era cada vez mayor, todo se había inundado, Tita divisó un madero que flotaba en el agua y se subió a él para no ahogarse y así estuvo varios días hasta que se calmó la tormenta, pero ya la corriente la había arrastrado muy lejos de su casa.

Cuando escampó se encontraba sola en un paraje desconocido, pero sus compañeros pensando en los apuros y el peligro que corría Tita, se organizaron y la buscaron por todos lados. Finalmente la encontraron, toda mojada, sin collar, ni bolso y temblando de frío.

Ya en su casa, Tita juró a su madre y a todos sus amigos que nunca más sería desobediente.

3ª Parte
El educador comentará el cuento con los niños, criticará la actitud de Tita, enfatizando en las consecuencias de su desobediencia, y el alto precio que pagó por no hacer caso a su madre y a sus compañeros.

Reforzará el criterio de que Tita pudo haber muerto, por desobedecer y hacer algo muy peligroso para ella, es por eso que yo les recomiendo que nunca hagan lo que Tita hizo, dirá el educador a los niños.

Luego les dirá que al día siguiente u otro día harán una nueva actividad sobre lo que le pasó a Tita.


"REPRESENTAMOS EL CUENTO"
 

 

Resumen de la Actividad: Consiste en la continuación de la actividad anterior en la que se refuerza lo sucedido a la cotorra en el cuento en el plano de la acción práctica.
Objetivo: · Reforzar las vivencias sobre lo que sucede cuando se es desobediente.
Procedimientos:
Dramatización
Acciones prácticas

Recursos materiales: Cotorra de juguete, tras la tormenta.
Materiales de artes plásticas: cartulina, marcadores, pinturas, pinceles, entre otros.

Desarrollo de la actividad:
1ªParte
Una vez que los niños estén familiarizados con el cuento, el educador los invitará a realizar un taller para confeccionar todo lo necesario para su escenificación.
¿Qué necesitaremos para escenificar el cuento?, preguntará y los niños responderán, por ejemplo: Pintar un árbol, una laguna, las nubes grises, las caretas para los diferentes animalitos, las alas de la mariposa, las orejas del conejo, el plumaje de las cotorras, etc.
Con la ayuda y orientación del educador, un grupo se encargará de pintar y recortar para preparar la escenografía, otro las caretas y disfraces necesarios para representar a los animalitos.
2ª Parte
Una vez que los niños se aprendieron el cuento, el educador organizará la dramatización del mismo.
Una niña representaría el papel de la cotorra madre, otra niña el de Tita, un varoncito será el conejito, una niña la mariposa, y un niño el pato. Cada uno se aprenderá la parte del cuento que le toca representar.
Se realizará la representación del cuento y al terminar el educador felicitará a los niños por la actividad realizada y les preguntará:
¿Qué han aprendido con este cuento?

Dejará que los niños se expresen libremente y enfatizará en la necesidad de que los niños sean obedientes con sus padres, maestros y otros adultos. La valoración criterial se hará de manera conjunta de las dos actividades.
El teatro es un elemento de formación artística del niño/a, pero contribuye igualmente a su formación intelectual, favorece la expresión verbal y gestual, y hace crecer las capacidades de observación, reflexión e imaginación.

Es una actividad lúdica porque se trata de jugar a representar algo que inventa o imita en el momento de realizarlo.
A continuación se hace referencia de obras género literario obras de teatro.
El Patinillo
Autor: José Luis Marqués Lledó

BLANCANIEVES
Francisco Javier Bernad Morales

El buho, el sol y la luna
Autor: Ray Respall Rojas

DE azucena la cena
Autora: Adela Basch

Al pie del faro
Comedia infantil en un acto y en verso
Pedro Jesús Solas
OBRAS DE TEATRO INFANTIL:
 
 
El principito
 
Bibliografía de consulta:
http://pacomova.eresmas.net/paginas/teat…

No hay comentarios.:

Publicar un comentario